martes, marzo 27, 2007

TODO LLEGA



Entre compras, cunas, sillitas, ver a los amigos y sobre todo disfrutar del cosaco, se nos han pasado los dias volando, sin darnos cuenta ya estabamos de nuevo de camino a Astana. Llegamos en una noche templada a una ciudad que habia dejado de ser blanca, por fin veiamos sus calles y aceras, algunas plantas y con una temperatura claramente primaveral.

Poco nos duró la alegria, como si hubiera sido un sueño nos hemos levantado esta mañana bajo otro manto de nieve y en plena ventisca. Toma, por hablar. Eso si, frio no hace.

Pero el calor de verdad nos esperaba en el orfanato, donde nuestra hija nos ha recibido con sonrisas y echandonos los brazos. Por fin, me han dejado darle de comer y sin aspavientos, mi kazajita se ha metido sin chistar un platazo de papilla. No nos ha edxtrañado nada, nos ha perdonado nuestro breve abandono y ha estado para darla mordiscos de rica. Y aun habia mas sorpresas, Bayán ha aparecido a media mañana para anunciarnos que a las 2 de la tarde Katie sería por fin y para siempre nuestra. ¡¡¡¡¡Y nosostros que no la esperabamos en casa hasta mañana!!!!. Con el corazon en un puño y un bocado de sandwich en la boca hemos volado con Nati y Jean Louis por los pasillos del Ramstore, tartas y bombones para las cuidadoras, pañales, potitos, zumos, cremas, toallitas….. Y yo con los regalos sin envolver… A velocidad de vertigo hemos preparado todo lo necesario y poco antes de las dos volabamos al orfanato.

Las cuidadoras han sido encantadoras como siempre, estaban mis dos favoritas, nos han dejado hacer fotos de todo, nos han regalado su toalla de recuerdo, nos han dado mil besos y mas a la niña, estaban encantadas de verla feliz pero tambien les daba mucha pena perderla. Les hemos dado las gracias desde el fonde de nuestro corazón por haber cuidado tan bien a nuestra princesa, sobre todo estos ultimos dias cuando, contra el reglamento, han dejado que Nati y Jean Louis la visitaran y la sacran a jugar.

Tambien ha habido besos y abrazos con las medicos, fotos, recomendaciones, una lista eterna de medicinas porque nuestras chiquitinas tienen principio de bronquitis y tienen que tomar cinco cosas distintas, y en medio de todo este follon las dos kazajitas, Katie y Aytana, repartiendo sonrisas y tan tranquilas, se ve que les va la marcha. Han estado a punto de gritarlas toreras, toreras desde las ventanas.

Nos hemos despedido de la directora, la mas grande de Astana, que ha estado sencilla, agradecida y muy simpática. Le ha encantado la mantilla que le hemos traido porque por lo visto aqui tambien utilizan algo parecido para las grandes ocasiones.

Por ultimo hemos pasado a despedirnos de las cuidadoras de Katie hasta hace un par de meses, las que la han criado hasta que cumplió los seis y paso a un grupo de mayores, les ha hecho mucha ilusion que nos acordasemos de ellas.

Y por fin, el padre de Katie ha sacado a su niña a hombros, no se merecía menos, de la Casa Cuna Esperanza de Astana. En la puerta, poniendonos por ultima vez los zapatos en el banquito de la entrada y entre lágrimas, sobre todo de Nati, nos hemos abrazado los cuatro, bueno, ahora ya seis, y nos hemos hecho la ultima foto de nuestras hijas en lo que ha sido su hogar hasta ahora.

Te lo prometimos, tesoro, y aqui estamos, despures de recorrer dos veces el mundo para venir a buscarte, ya somos tuyos para siempre.

Despues de dejar atras la casa cuna hemos ido a hacerles las fotos para el pasaporte, Katie ha mirado fascinada por la ventana todo lo pasaba por delante, sin miedo, con esa curiosidad sana e inagotable, ha salido guapisima a la primera, y a su hora, las cuatro en punto se ha quedado dormida. Luego ha jugado por todo el salon, se ha tomado sin chistar sus cinco medicinas: jarabes, aerosol, gotas…, ha cenado y se lo ha pasado bomba en el baño, se ha dormido puntualmente a su hora despues de dos fuertes achuchones y algunos mimos y a las 10 en punto ha dado un pequeño gritito medio dormida, ¡la hora de su bibe!, como si se hubiera tragado un relojito. De una sentada y en un cerrar de ojos, porque abrirlos los ha abierto poco, se ha tomado exactamente sus 180 ml de biberón y se ha vuelto a su cuna. Su padre y yo no damos credito, parece alemana en lugar de kazaja, que eactitud, mas que adaptarse es como si llevara toda la vida con nosotros. Esta niña es una santa. A ver si dura que su hermano y primos nos salieron guerreritos.


Mi niña ya no será una de esas pequeñas de futuro incierto que corre por los pasillos de la casa cuna entre clase y clase, que recibe cariño distante por miedo a que se haga muy dependiente de sus cuidadoras, que sale todos los dias a la misma hora a jugar en la nieve y a dar vueltas en trineo a un jardin vallado que es todo su mundo, y pregunta a todo el que ve si son un papa y una mama. A mi hija le espera su hermano, sus abuelos, su familia, su gato y su perro, sus primos, su madrina que no se si habrá dejado ya de llorar de la emocion, a mi hija le espera el mundo, tan grande como ella quiera hacerlo, tan abierto como sean sus ganas de explorar, a mi hija le espera todo el amor del mundo, tanto como el que ella ya nos está dando en las pocas horas que llevamos juntos. No podemos cambiar tu pasado, mi amor, pero sin él no estaríamos ahora contigo, felices y orgullosos de ser tus padres, tu familia, pero te prometemos hacer todo lo que este en nuestras manos para que tu futuro este lleno de amor, aventuras y alegrias.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas felicidades familia. Bea, tus palabras nos emocionan y nos dan mucha fuerza para seguir adelante. Un besito y a disfrutar mucho de vuestro tesoro.
Javier y Natalia

Anónimo dijo...

Hola familia, que alegría tan grande, por fin tenéis a vuestra hija con vosotros. Todo lo que he ido leyendo en este blog me ha emocionado y espero poder muy pronto darles un gran abrazo.
Besitos desde Tenerife

Fran

Manuel(padre de Irene y marido de Mafer) dijo...

Bea y Craig enhorabuena. Estoy muy emocionado con vuestro blog, y especialmente por esta última reseña. La niña es preciosa y tus palabras hacía ella más todavía. Os deseo toda la felicidad del mundo. Un abrazo